
Durante 66 días, el parador nocturno gestionado por el gobierno provincial funcionó en la Ciudad Deportiva del barrio La Sirena, dando refugio a más de 550 personas en situación de calle durante la ola polar que marcó uno de los inviernos más duros de los últimos años.
Según la subsecretaria de Emergencias y Gestión de Riesgos, Luciana Ortiz Luna, el dispositivo cumplió su principal objetivo: este invierno no hubo víctimas por hipotermia en la provincia, pese a temperaturas que descendieron hasta los -10°C.
Resultados y logros
40 personas consiguieron empleo formal, 24 están en proceso de incorporación y más de 100 realizan capacitaciones en oficios.
Se realizaron 6.369 asistencias de enfermería, 1.493 atenciones médicas, 178 acompañamientos psicológicos y más de 500 prácticas sanitarias diversas.
Reducción de delitos en el barrio La Sirena: en julio bajaron entre un 13 y 15 % y en agosto un 35 %, según datos oficiales.
“Muchas de las personas que pasaron por este refugio tuvieron una segunda oportunidad en la vida. Algunos pudieron iniciar tratamientos por consumos problemáticos y hasta reencontrarse con sus familias”, destacó Ortiz Luna.
Impacto social y seguridad
El trabajo articulado con la Policía de Neuquén permitió monitorear situaciones de riesgo, reducir robos menores y agresiones vinculadas al consumo de drogas, y garantizar un entorno seguro en el barrio.
Además, Red Solidaria y funcionarios provinciales se sumaron diariamente a las tareas de acompañamiento, asistencia médica y distribución de alimentos.
Próxima etapa
El parador cerrará sus puertas este domingo 31 de agosto, pero los equipos continuarán con los grupos terapéuticos, el seguimiento de historias clínicas y el acompañamiento en salud mental y adicciones.
“Este refugio fue un punto de partida. Ahora otras áreas del Ministerio de Gobierno y Salud van a tomar la posta para sostener este trabajo con quienes más lo necesitan”, concluyó Ortiz Luna.
Fuente: Medios
